Por Sergio Gil.
En estos mismos días de altisonantes e impactantes ruidos de sirena que vive nuestra América Latina ante los detestables episodios consumados por la acostumbrada violencia guerrerista yanqui y pro-yanqui que las acompañan en sus viles asaltos, de nuevo no nos sorprenden para nada su holocausto actuación genocida emprendida a lo largo de su historia agresora, para seguir manteniendo su gris poder capitalista y garantizar sus mezquinos privilegios, con el apoyo de las clases explotadoras, imponiendo sistemas opresores que castren las libertades del pueblo, valiéndose de la fuerza y el engaño.
Esta vez sobre los sucesos abominables cuales han venido desarrollando en el accionar de sus políticas intervencionistas que esconde la guerra preventiva que ejecuta el principal enemigo que tienen los pueblos de Bolívar, la Patria Grande y los pueblos del mundo.
Estamos hablando del imperialismo norteamericano que mantiene la administración Bush y de la alianza entreguista acordada entre sus actores lacayos que se encuentran en esta parte del continente americano, donde el imperialismo yanqui guarda especial interés económico para la aplicación de sus planes de expansionismo hegemónico y apoderamiento de nuestros fundamentales recursos naturales y energéticos.
La Republica hermana de Colombia se ha convertido desde el frustramiento de lograr la Patria Grande en los tiempos de la independencia contra el yugo imperialista de España que combatió el Libertador Simón Bolívar y el ejército patriota armado de pueblo latinoamericano, teniendo a su vez los enemigos lacayos que estaban incrustados en el proceso revolucionario, quienes alimentaban esa corriente anti-Patria Grande que excelentemente formaron los nuevos ricos criollos estrenando poder en lo que se fraguó como santanderismo, convite de personajes oscuros y nefastos que actuaban con la ideología del imperio estadounidense, como los Zeas, los Restrepos, Uribes, Córdobas, Páez, Flores, etc.
Representando Colombia en este momento la primera línea de orden del imperio yanqui en Latinoamérica, su mas fiel y obediente soldado de guerra que en su carrera de controlamiento del orden establecido por la oligarquía rancia colombiana y el Estado (narco-paramilitar) han puesto a la orden todos los componentes armados de seguridad y de inteligencia de la nación para cerrar y tratar de obstaculizar toda propuesta de las fuerzas revolucionarias y del movimiento bolivariano armado (FARC-EP) que hace cincuenta años le pesa como gran bastión de hombres y mujeres de ese pueblo heroico quienes han dado un paso decidido al frente de la bestialidad agresora de represión que se puede decir aniquilo a cinco mil hombres y mujeres de la Unión Patriótica, acabo con la vida de Jorge Eliécer Gaetan y con las esperanzas de cambiar el rumbo del pueblo colombiano en ese momento cumbre de los años ochenta donde la izquierda revolucionaria llego a tener hasta tres candidatos presidenciales que apostaban en conseguir una salida a la paz y al bienestar de derecho que merece la nación bolivariana colombiana.
No conforme con eso la insostenible persecución, atropellamiento y aniquilación dirigida hacia el movimiento sindical que este a disposición de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, las reivindicaciones laborales y contra la explotación patronal, se convierte en objetivo de la mira de las armas que dispara el Estado agresor, narco-paramilitar de Uribe Vélez. De igual manera la receta del hostigamiento, la opresión, la amenaza, la injuria, la detestable maniobra de resquebrajamiento hacia la desaparición dirigida a los cuadros políticos opositores, al movimiento estudiantil secundario y universitario, a los artistas revolucionarios y a todo movimiento, figura y expresión que adverse al insoportable Estado genocida que gobierna el señor títere pitiyanqui de Uribe de la cual forma parte la entrega de la nación a los gringos a través de los macabros planes diseñados con la tinta táctica y estratégica de Washington y el papel de la oligarquía apatrida colombiana, como lo son el “Plan Colombia” y el “Plan Patriota”; auspiciado por el Ejercito anti-patria y la conformación de las fuerzas Paramililitar (AUC), (Águilas Negras) que se desarrollan en la especialización de la guerra en baja intensidad llevando el arrasamiento de los asentamientos campesinos e indígenas en las montañas y en la espesa selva de Colombia, yendo contra el movimiento campesino revolucionario y en su afán de quebrar a toda costa a la resistencia del pueblo revolucionario en armas (FARC-EP) que cumple con un definido programa de rescate de la soberanía y el alma del país colombiano por su completa liberación nacional en la toma del poder empuñando los fusiles que libren la paz a la situación de conflicto generalizado y de guerra que han mantenido el patrocinio de los gobiernos derechistas de la conservadora oligarquía apatrida colombiana.
El fuego de quienes abrazan e impulsan el terrorismo y el camino belicista en Colombia una vez más ha quedado demostrado de quien se trata y quienes son sus actores reales, no les importo en lo mas mínimo violentar la soberanía del Ecuador bombardeando sin piedad a un campamento que estaba de paso en la selva donde se encontraba el camarada Raúl Reyes; teniendo la doble intencionalidad política y agresiva en tratar de frenar el avance del Canje Humanitario que se lleva a cabo entre el proceso revolucionario bolivariano de Venezuela y Colombia.
Para de tal forma apelar a su increíble política creada por el imperialismo norteamericano y el sionismo israelí de justificación del intervencionismo mediante la falsedad de “limpieza del terrorismo” y es ¿que la promoción de sus practicas empleadas acaso es que no son terroristas?; los amigos del terrorismo llegan al extremo tal que los organismos internacionales (Grupo de Rió, OEA, ONU, etc) ya no pueden tapar sus desquiciados errores donde por supuesto el padre y maestro de la criatura “EEUU” no puede doblar su vista y su brazo para seguir prestándole su apoyo incondicional en la supuesta “lucha contra el terrorismo” fortaleciendo las Bases militares que tienen instaladas en Colombia, la mas grande de ellas esta ubicada en el sitio TRES ESQUINAS en el Departamento del Caquetá, otra base militar estadounidense, aunque poco conocida, está en el sitio denominado FLORENCIA, igualmente en el Departamento de Caquetá, en la Hacienda Larandia. La tercera está situada en el Departamento de Meta, en la parte central de Colombia, en la ciudad de VILLAVICENCIO. En esta Base están acantonadas las unidades de aviación que combaten a las guerrillas de las FARC-EP y, también, la llamada “inteligencia técnica” del Pentágono.
América Latina se prepara para rechazar esta nueva ofensiva militar que Estados Unidos pretende montar en lo mas perverso de sus artimañas y maniobras que dirige hacia el proceso revolucionario bolivariano de Venezuela que asienta y ensancha bases de solidaridad y unidad popular continental con los pueblos de nuestra América y del mundo, donde el imperialismo yanqui se las juega todas arremetiendo con sus políticas intervencionistas, en su único objetivo claro que guardan contra la Patria Grande de Bolívar y del Che, son sus intereses de neocolonización, de apoderamiento de la Amazonia y de nuestros principales recursos naturales y energéticos, de dominación total y absoluta, bajo el desgastado pretexto de la lucha contra el “narcotráfico” y el “terrorismo internacional”.
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