El 11 de febrero de 1985, Alí Primera se encontraba en la ciudad de Maracaibo atendiendo una convocatoria, que por el Día de la Juventud, tendría lugar en la Plaza de La Victoria. Fue un acto auspiciado y organizado por el Vicerrectorado Académico de la Universidad del Zulia. En el marco de esta actividad se dirige al pueblo zuliano, y a la juventud en particular, por el programa "Reseña Revista Radial 13.90", de Radio Selecta. Transcribo, textualmente sus palabras:
"Yo me considero joven. Pienso que me puede dar reumatismo en los huesos, pero en el espíritu, no. Y considero joven a Luis Beltrán Prieto Figueroa. Consideré joven siempre a Aquiles (Nazoa), a César (Rengifo). Considero joven siempre a todo hombre que sueña y lucha por hacer posible sus sueños, que lucha por ser siempre creativo, por ser siempre fértil en este mundo.
Ser joven es un compromiso con esa condición de joven y con el significado que tiene para cualquier país su juventud, y para el mundo la juventud entera. Yo no quiero decir eso nada más que para halagar a los jóvenes -porque no es un problema de venir a halagarlos y de hacerles una canción para que se solacen como jóvenes- no. Yo vengo a llamarlos a comprometerse, a que asistan a las cosas por principio, no por curiosidad.
Yo vi un programa de un canal, que yo lo digo y lo diré siempre que pueda, un canal que es detestable. Que es la principal arma del desarraigo de la juventud venezolana, que es el Canal 4 (Venevisión), y cuya programación es 98% norteamericana, hasta los programas deportivos. Y realizó en la Universidad de Mérida un acto el sábado pasado (Sábado Sensacional) donde decían, por ejemplo, que Mérida era la ciudad de la juventud y había una cancioncita, de esas canciones babosas que escriben manipulando, tratando de halagar al joven para en esa misma forma mediatizarlo, donde decían " los jóvenes que sueñan con el mañana, trabajan y estudian en un ambiente de paz y libertad" y el 2% de los muchachos- más nadie, porque la plaza estaba abarrotada, estaba llena- eran los que movían las manos y aplaudían. Es decir, fue más o menos un 80% a curiosear. Pero, de todas maneras llenaron la plaza y eso es lo terrible. Llenaron la plaza para ser manipulados en la imagen de un programa que es terriblemente evasivo de la realidad, evasivo con la realidad, y por supuesto, adormecedor.
Yo traigo a colación esto porque quiero repetir que para hablar de paz, para hablar de fe, hay que hablar de hechos concretos. La paz no puede hablarse nada más cuando hay ausencia de guerra. La paz tiene otro significado: la paz espiritual del hombre cuyos ojos no ven todos los días imágenes terribles en la sordidez, en la miseria de los niños, de indígenas.
Nuestro pueblo tiene un inmenso porcentaje de desnutridos, de analfabetos, de marginados terribles. Una marginalidad que aumenta. No pude hablarse de paz ni de libertad porque la libertad del hombre no es nada más que me dejen decir estas cosas, no. La libertad del hombre tiene una relación con su cultura, una relación con su salud, una relación con su trabajo, una relación con la educación, una relación con su espacio vital, con su ambiente, con su entorno.
Porque no es nada más que viva fuera de las rejas. La libertad del hombre debe pasar más allá de la mera libertad individual, donde nos quieren encerrar a nosotros. El hombre que viva nada más en su libertad individual, es un hombre preso. Un hombre preso porque su espiritualidad, su solidaridad, no se ha expandido. Y un hombre que no tenga espiritualidad ni solidaridad con los demás, es un hombre preso. Para mí, es un hombre preso, para mi concepción del hombre.
Y de eso hay que hablarle a la juventud y retarla, es decir: no se puede dejar nada más que el gobierno hable sobre el futuro del país. Nosotros tenemos el compromiso de hablar con mucho más derecho y de luchar por ese derecho y por ese porvenir. Es el compromiso. No hablar nada más y festejar a José Félix Ribas y a los estudiantes que fueron con él a pelear, a dar una cuota de sangre por la independencia venezolana. No podemos seguir viviendo del recuerdo de los héroes, tenemos que tratar de limpiar la estatua de Bolívar con dignidad. Limpiar nuestra presencia o el espacio que existe entre nosotros y la estatua de Bolívar. Y más aún: entre lo que pensamos nosotros y lo que pensó Bolívar. 
Ese encuentro con el pensamiento bolivariano es necesario para nosotros ir ideando algo que será siempre joven: el sueño de un profundo combate transformador, en su totalidad, de algo que se está enquistando en Venezuela y que se está quedando.
Hablar en Venezuela de democracia parece ya que fuera un cliché, un lugar común. Pero hay que definir realmente el significado de democracia para poder descubrir hasta dónde ha llegado la democracia que tenemos actualmente. Hasta cuándo ha sido un mero formalismo. Hasta cuándo ha sido nada más algunas libertades. Hasta cuándo ha sido nada más algunas tolerancias. Y descubriendo recién esto, nosotros podemos como jóvenes inscribirnos, nosotros podemos como jóvenes participar colectivamente, más allá de cualquier ideología. Nosotros tenemos algo porque unirnos, todos los jóvenes, los jóvenes de cualquier edad.
La juventud de la alta sociedad es manipulada por los padres con un tremendo carro y con viajes a Miami para que se salga de cualquier posible influencia "nociva" de una juventud que busca beligerancia, de una juventud que busca participar.
Los jóvenes de las clases desposeídas no solo son manipulados por el Estado mismos, por los medios mismos y por los instrumentos que utiliza, sino también golpeados por carencias, por carencia de sitios para el trabajo, por carencia de espacios deportivos, de espacios culturales. No es posible, que nosotros, por ejemplo, vayamos a cantar, a realizar un evento cultural de cierta magnitud, de 18 grupos, y tengamos que hacerlo en estadios siempre, siempre en estadios. ¡Y eso no puede ser!
Debe haber sitios donde el joven pueda desarrollarse culturalmente, no solo esparciéndose, viendo un grupo cultural, sino desarrollando su propia creatividad cultural. Y es muy importante que nosotros lo hagamos notar, no como una promesa, sino que el joven se inscriba en una lucha por conseguir esos espacios, que es conseguir precisamente, el espacio para que su juventud se desarrolle con dignidad."
En estos términos se dirigió Alí Primera a la juventud, aquél 11 de Febrero de 1985. Nadie imaginaba el invierno de llanto y tristeza que nos aguardaba. Desprevenidos, inocentes, nos atrapó en su oscuridad la madrugada del 16 de Febrero de 1985.
De pronto, y por obra y gracia de la muerte, las emisoras de radio transmitían a Alí Primera cantando, con "groserías" y todo... ¡No puede ser, algo grave sucedió! ¡No puede ser! Era el grito de negación del pueblo venezolano.
Alí Primera había muerto en un "accidente": el mayor triunfo de los que querían acallarlo había ocurrido. Los dueños de los medios permitieron que el pueblo escuchara el canto irreverente y libre de Alí Primera, sin censura, sólo un día: el día de su muerte.
Pero, una frescura de árbol gigante comenzó a abrir sus ramajes sobre el llanto más largo que he visto llorar a mi pueblo. Desde entonces Alí es el Árbol de la Eternidad del Canto de los Pueblos, y cubre con su ternura, a todos aquellos que por amor combaten al lado de los oprimidos del mundo...
"A quienes han tratado de amedrentarme durante tanto tiempo. No bastan allanamientos, disparos a los vidrios del carro, persecuciones en las carreteras, etc., para silenciarme. Mi arma es la canción que elevo con profundo amor por el ser humano y por mi pueblo, mi arma es la esperanza, mi arma es mi deseo de ser útil siempre a mi país. Dejar de hacer lo que hago es como dejarse morir de una muerte distinta de miedo. No tengo vocación de héroe, pero como tampoco tengo vocación de desertor, prefiero arriesgarme a usar "mis armas" así tenga que enfrentarme con las de ustedes.
No tendré peso político para tumbar gobiernos, pero carajo, a mi nadie me quita el pálpito de que aquí el pueblo alguna vez será gobierno".(Alí Primera. Remitido: "No solo de vida vive el Hombre")
*Tomado de "ALÍ PRIMERA: CUANDO CANTA LA DIGNIDAD"
Autora: LA CHICHE MANAURE (próximo a publicarse)
ALÍ PRIMERA SOBRE LA JUVENTUD: EL ÁRBOL DE LA ETERNIDAD
GUERRA SIMBOLICA
"Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producción espiritual, lo que hace que se le sometan, al propio tiempo, por término medio, las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para producir espiritualmente. Las ideas dominantes no son otra cosa que la expresión ideal de las relaciones materiales dominantes, las mismas relaciones materiales dominantes concebidas como ideas; por tanto, las relaciones que hacen de una determinada clase la clase dominante, o sea, las ideas de su dominación. Los individuos que forman la clase dominante tienen también, entre otras cosas, la conciencia de ello y piensan a tono con ello; por eso, en cuanto dominan como clase y en cuanto determinan todo el ámbito de una época histórica, se comprende de suyo que lo hagan en toda su extensión, y, por tanto, entre otras cosas, también como pensadores, como productores de ideas, que regulan la producción y distribución de las ideas de su tiempo; y que sus ideas sean; por ello mismo, las ideas dominantes de la época."
(C. Marx & F. Engels La Ideología Alemana, 1846).
¿Qué es una Guerra Simbólica?
Es la lucha de clases que (también) se libra con valores, con ideas y con signos… en la cabeza y en los corazones. Es la pugna asimétrica de intereses que se confrontan históricamente por ganar el terreno de los imaginarios simbólicos donde se yerguen los principios, las ideas, los afectos… es uno de los escenarios de la Batalla de las Ideas (que también debemos ganar). Es una Guerra añeja agudizada por la burguesía para tergiversar los valores sociales, para poner el mundo patas arriba, para hacer invisibles las cosas que realmente valen (como el trabajo) e imponernos como valiosas las mercancías y costumbres que la burguesía ha pergeñado para enriquecerse (aunque seamos nosotros quienes las producimos). Claro que es una Guerra apuntalada también con misiles, cañones, metralla y golpizas, claro que es una Guerra apuntalada con terrorismo financiero, chantaje inversionista y vampirismo bancario. Es preciso ganar la esta Guerra y aniquilar todo sometimiento.
En su versión actual es una Guerra despiadada para coronar con alienación -e impunidad- el saqueo, la barbarie y la miseria. Sus armas estratégicas son -entre otras- las Iglesias, el Estado, la Educación y los mass media. Esta Guerra simbólica despliega la violencia psicológica planificada contra los pueblos, el envilecimiento de la dignidad, la criminalización de las rebeldías, el estado de amenaza permanente y el amedrentamiento como religión… es el "trabajo sucio" del capitalismo, sus "golpes bajos", para derrotarnos anímicamente. Es el despliegue más inaudito de canalladas sistemáticas para acomplejarnos y narcotizarnos… y, por si fuese poco, es una Guerra para hacer invisibles las perores monstruosidades del Capitalismo. ¿Falta incluir algo? Si, mucho. No alcanzarán estas líneas.
Esta Guerra es el secuestro de los juegos, del ludismo necesario, del sentido del humor, de las tradiciones colectivas y la identidad común. Es el secuestro de lo social en garras del individualismo, es la negación de la poesía revolucionaria y la imposición de la amargura. Es el reino de la fatiga, la moral de la extenuación, las privaciones y las carencias de quienes producen la riqueza concreta. Es la perversión de la ternura en garras de la sensiblería mocosa; es la imposición de la violencia mercantil, el padrotismo, la patenaería, el parasitismo en contra de la solidaridad, la conciencia de clase y la organización social transformadora. Esta Guerra emplea cualquier cosa para la destrucción de cuanto es útil para liberar a la clase trabajadora. Es una Guerra que no pedimos y no queremos… pero es una Guerra que ganaremos y que nos dejará triunfantes y fortalecidos. Contamos con la mayoría de los seres humanos para eso y, tan pronto cunda la conciencia sobre la importancia de esta Guerra, avanzaremos rapidísimo. Y esto no es optimismo trasnochado. "No cabe duda que ni duda cabe".
Hacia un diagnóstico cualitativo:
Hemos sido infestados por los valores objetivos y subjetivos del capitalismo. Los símbolos que históricamente contribuyeron a dar sentido al tejido de las relaciones sociales, están hoy sometidos a la lógica simbólica del mercado burgués y a sus reglas de clase. Los símbolos de la burguesía buscan meterse en todos los rincones de la vida diaria, en tiempo y en el espacio, tratan de imponernos su visión y cosmovisión, su agenda y sus necesidades de clase para dejar su huella en todo lo que vemos, en la manera en que comprendemos la vida, los amores, los sueños… casi nada queda intacto.
La imposición simbólica burguesa trata de influir en nuestra comprensión del pasado, del presente y del futuro. Nos presenta un desafío central basado en oponerle una praxis metodológica armada de crítica, conciencia clara y capacidad de planeación con acciones directas. La Guerra simbólica burguesa es un invento para la sumisión del imaginario colectivo, la cultura misma bajo la "razón" del hambre, de la explotación, de la humillación y de la muerte. Esta Guerra simbólica burguesa busca, también, matar la memoria rebelde de los pueblos. Sus fechas y sus nombres, sus formas de ser, de actuar, de pensar y de creer en el pasado y en el presente. Cancelar a toda costa el destino revolucionario del mundo y degenerar el momento de ascenso que estamos construyendo.
Están dispuestos a sostener esta Guerra simbólica a cualquier precio porque, bajo la influencia del capitalismo, planean sumergir en una borrachera amnésica a mansalva la historia de las mejores luchas en el ascenso humano. Borrarán, a como de lugar, cualquier pensamiento crítico. Barrerán con las ciencias en general y con las ciencias sociales en particular, arrasarán la organización de los trabajadores y aplastarán la movilización revolucionaria. Vaciarán de significado esa dialéctica del desarrollo simbólico que impulsa a los pueblos a resistir y a triunfar y querrán "re-semantizarla", con valores mercantiles de clase. Hay que estar listos a los trabajadores sólo los salvarán los trabajadores.
Algunas tácticas de la Guerra simbólica burguesa:
* Ellos niegan que exista esta "Guerra Ideológica" y nosotros estamos obligados a ponerla en claro, desnudarla, exhibirla y ganarla. Inexcusablemente.
* Ellos quieren imponernos, para siempre, su proyecto de "felicidad" burguesa.
* Ellos quieren imponernos sus parámetros de "calidad" en todo lo que vemos, tocamos, escuchamos, olemos y saboreamos...
* Ellos quieren que reverenciemos a sus fetiches mercantiles y que no nos atrevamos a tocarlos ni con un pétalo de la conciencia de clase.
* Ellos quieren vernos arrodillados siempre, adorando su "inteligencia", su "cultura" y sus "valores"… quieren que los tengamos por dioses nuestros -pero sin tocarlos- y que los defendamos incluso con la vida.
* Ellos mienten sistemáticamente con sus mass media feroces Ellos cometen atrocidades de todo tipo ayudándose con una "guerra sucia" mass media y nos echan la culpa.
* Ellos quieren mantenernos engañados, asustados y confundidos… hacen lo imposible por esconder sus tácticas y sus jugarretas, hacen lo indecible para que no nos demos cuenta de sus avances, desembarcos y bombardeos ideológicos.
* Ellos acumulan monopolios de medios y modos de expresión, educación y sometimiento.* Ellos quieren hacernos sentir "culpables" y "cómplices", de la crisis de su sistema, de su mundo, de su alegría.
* Ellos quieren disociarnos de nuestras fuerzas reales, es decir nuestras fuerzas revolucionarias.
* Ellos quieren que nos veamos con sus ojos, es decir, como inferiores, atrasados, dóciles y rentables… las 24 horas del día. "Con buen currículo. Magnífica presencia y disponibilidad horaria".
* Ellos quieren convertir en "terrorista" toda expresión de la lucha de clases. O sea nuestras luchas.
Trece armas burguesas en la Guerra Ideológica a estas horas:
1. El invento mass media del "Terrorismo" que sirve de pretexto para reprimir y saquear al mundo. Y todos los que le ayudan con su irresponsabilidad.
2. Las Telenovelas.
3. Los Noticieros.
4. La publicidad.
5. Las Iglesias y las Misas.
6. Las Campañas electorales.
7. Las Escuelas privadas y gubernamentales.
8. La desorganización.
9. La improvisación.
10. La ignorancia.
11. La vulgaridad.
12. Las burocracias y los sectarismos.
13. Y en General todo lo que sirva a que la burguesía fortalezca sus monopolios y su enriquecimiento, cada día más obsceno.
Hay que ver esta Guerra y verla bien claro. "La historia del hombre, ha sido la historia de la lucha de clases".
Esa Guerra Simbólica financiada por la burguesía tiene intenciones muy "negras". Está dirigida, especialmente, a calumniar y satanizar a todo aquel que luchó, lucha y luchará para erradicar esta monstruosidad insaciable llamada capitalismo.
Nadie se engañe. Es también la usurpación de todas las herramientas de producción simbólica para dirigirlas contra nosotros camufladas de mil maneras. Poseen ejércitos (incluso -claro- de la guerra convencional) movilizan a la población civil con armamento simbólico potente que golpea zonas afectivas y operan con violencia psicológica que destruye y domestica a las personas en los lugares más íntimos, mentales o emocionales, donde penetran los dispositivos simbólicos burgueses. Los daños son tan incalculables como el negocio que han hecho con esta barbaridad.
Esa Guerra burguesa sostenida en el campo simbólico no desprecia recurso alguno usa, por ejemplo, armas cinematográficas, televisivas, radiofónicas… que apuntan contra toda la cartografía de la vida psíquica donde pretenden degenerar las nociones de realidad, con efectos concretos, para imponer "valores" contradictorios de clase disfrazados de "diversión", "entretenimiento", incluso "cultura" pero que en el fondo son matrices ideológicas para la cortesía con los jefes y adoración a los patrones y la entrega dócil de toda nuestra riqueza… son discursos para la celebración de un acto reverencial, desde lo intimista hacia una ideología de clase, que se infiltra a hurtadillas hasta adueñarse de todo el campo simbólico. Por medio de estas tácticas muchos obreros acaban adorando a los patrones. Y los defienden. ¿No es eso terrible?
No importa qué actividad de la vida haya que invadir, la Guerra ocupación simbólica se infiltra en todo, esa es su misión suprema trátese de un bautizo, de un casamiento o de un funeral. Trátese de una cátedra, o de una charla de café… trátese de una entrevista de trabajo o de la hora de los orgasmos… el fin último -entre otros- es esconder la lucha de clases, esconder a los muertos que el capitalismo fabrica minuto a minuto, hacer invisible la miseria y la barbarie que causa la explotación de los trabajadores en todo el mundo. Es una Guerra costosa y somos nosotros -paradoja horrenda- quienes terminamos pagándola. Eso también es parte de sus objetivos.
Es tarea de la Guerra simbólica burguesa que nos acostumbremos a la mediocridad y a las limitaciones, que nos traguemos, sin chistar, todo tipo de insultos y humillaciones. Sobrevivir rendidos y agradecidos, incapaces de superar la provocación que implica ver a los patrones vivir con lujos y admitir (como responsabilidad nuestra) el bienestar de ellos. Respetar religiosamente la "propiedad privada", la "sagrada familia" burguesa… todos y cada uno de los objetos y los valores que ellos admiran y salvaguardan, (Patria, Escuela y Religión) con su literatura, su dramaturgia, su pintura, sus museos, sus músicas, sus cantantes… y en fin todas las representaciones simbólicas que a ellos se les antoje convertir en negocio para que nosotros las compremos mansamente y convencidos de que son lo mejor que pudo habernos pasado.
Esta Guerra lucha palmo a palmo y sus estragos han sido planeados milimétricamente.
Esa Guerra hace todo lo que está a su alcance por ganar, incluso, el territorio íntimo del humor y de la risa. Pervertirlos con bisutería farandulera y con ofertas degradantes que nos enseñan a estar peleados -porque sí- con toda actividad intelectual, especialmente la crítica. Y, donde se hace necesario, la Guerra simbólica burguesa se dedica a sembrar tristeza lapidaria, melancolía sin sustento, como moda, como pose, como identidad de mercado circunstancia para vender novelas, películas, ropa y modos de vida rentables. Matan el sentido del humor y la risa inteligentes para reinar en un camposanto cotidiano de trabajadores decepcionados de todo. Por sistema. Así de perniciosas pueden ser sus matrices ideológicas sembradas en las cabezas de muchas personas desde la infancia.
Uno mira a diestra y siniestra la desorganización de muchos trabajadores, de sus mejores rebeldías, uno mira su atomización, su propia desconfianza en la fuerza de la clase trabajadora… eso es producto -también- de la Guerra simbólica burguesa, de sus consecuencias alienantes. Uno ve a veces, a las mayorías, a los explotados, a los que tienen la fuerza nueva para el cambio nuevo, uno los mira a veces impotentes, desorientados, enemistados, desesperados por la miseria y por la violencia, por la injusticia y por el abandono. Una mira a los dueños verdaderos del poder social, a las clases trabajadoras, sometidas a las vejaciones y represiones más injustificadas y monstruosas… y muchas veces sin ofrecer defensa "sin meter las manos"… eso está planeado por los comandantes de la Guerra ideológica, milímetro a milímetro. Esa es la conspiración alienante burguesa. Y nosotros, paradójica y patéticamente, la financiamos victimados por la extorsión capitalista. Es el colmo.
Muchos jóvenes andan por el mundo desconfiados, debiluchos y ensimismados, a nada le creen, miran todo podrido y todo irremediable. Los sepulta la desesperación y las sombras de la decadencia burguesa que operan en el in-consiste y en la conciencia. Ni se percatan de cómo los victima el sistema. Están intoxicados con odio y rabia y muchos son incapaces de identificar correctamente los estragos que la burguesía ha hecho en sus gustos, en sus personalidades, en sus amores y en sus sueños. Se laceran los cuerpos, se narcotizan, repiten el discurso de la violencia gratuita -como si fuese un arte y una salida verdaderas- y su nivel de desprecio generalizado inunda los horizontes hasta el punto de despreciarse a sí, a sus fuerzas creativas, a lo mejor de ellos mismos… es una calamidad dolorosísima, es uno de los estragos más canallas y demoledores de la Guerra simbólica burguesa… hay jóvenes hundidos en la ignorancia que detestan la historia propia y la Historia de la humanidad, pero que van tatuados con emblemática nazi-fascista y sin capacidad de crítica ante el horror.
Para muchos nada pude mejorar y dan por perdida la Guarra. Se equivocan y se dejan derrotar sin haber librado su mejor batalla. Y eso no sólo pasa a los jóvenes… si hiciéramos un estudio detallado de los alcances y profundidades depresivos originados por la Guerra simbólica burguesa nos agarrarían escalofríos. Y fuertes.
También es estrago de la Guerra simbólica burguesa quedarnos sin palabras. La Guerra simbólica siembra la ignorancia de los vocabularios, cercena la expresión, la libertad de la expresión, inhabilita a sus enemigos de clase para que no seamos capaces de decir y escribir lo que pensamos y los que planeamos… nos condena al silencio en todas sus variedades, eso incluye torrentes de frases hechas, estereotipos expresivos, palabrería acartonada… y además, el drama de no saber manejar las herramientas y las técnicas de la expresión colectiva que es la comunicación social contemporánea. Es estrago de esta Guerra simbólica dejarnos en la orfandad de medios para comunicarnos, su fetichzación y la veneración que muchos prestan a la payasada farandulera. Es estrago de la Guerra que todo esto pase impunemente y que muchos gobiernos colaboren contra los pueblos siendo ellos mismos lugartenientes voluntariosos de toda violencia ideológica… contra los obreros y los campesinos, los estudiantes y los trabajadores en general. A sabiendas de todo esto quedarnos quietos es volvernos suicidas o volvernos cómplices del enemigo. Nomás eso nos faltaba.
Frentes y tareas urgentes, 13 al menos:
"hay que pensar en lo deseable y lo posible, hay que diferenciar entre lo que se puede soñar y lo que se puede realizar ahora, y lo que se puede realizar ahora y lo que podría realizarse dentro de 20 ó 30 años, a partir de las realidades del mundo actual1". Fidel Castro
La tarea de la clase trabajadora no es crear una nueva cultura dentro del capitalismo, que conviva pacíficamente con el capitalismo… la tarea es derrocar al capitalismo para crear una nueva cultura revolucionaria y permanente. Nuestra lucha guerrera contra la Guerra simbólica burguesa debe ser una Guerra revolucionaria hacia el Socialismo. Guerra Revolucionaria para aniquilar la alienación, para terminar con todo lo que frena al desarrollo individual y social de la humanidad. Quebrar el discurso burgués, no tragarse sus mentiras... terminar con al propiedad privada de las herramientas para la expresión (entre otras) y terminar con la producción capitalista del discurso alienante. Para eso bien vendría:
1. Formar una gran Corriente Internacional de la Comunicación hacia el Socialismo. Impulsar un Programa de transición comunicacional y revolucionaria desde abajo.
2. Impulsar un debate profundo y organizado en todos los frentes sobre la urgencia de expropiar las herramientas de comunicación hacia el cambio radical de las formas y los contenidos en búsqueda de lenguajes que eleven la conciencia, el debate y las fuerzas transformadoras.
3. Expropiar la educación y capacitarnos dialéctica y permanentemente. Democratizar las imágenes y los imaginarios. No repetir las fórmulas y los modelos burgueses; aprovechar lo mejor existente e impulsarnos desde ahí, en cantidad y calidad. Fijar nuestras tareas de formación, investigación y experimentación.
4. Cambiar la estética y emprender el desarrollo del pensamiento socialista, la conciencia sobre la lucha de clases, el compromiso de la Revolución Permanente y sus expresiones en la vida diaria. Liberar su expresión revolucionaria. Liberar a la Poesía Revolucionaria.
5. Avanzar hacia un Congreso Permanente y una agenda política de la Comunicación que ordene y potencie tareas comunes. Crear un Congreso permanente para la Comunicación Socialista nueva, sin trabas burocráticas, jurídicas y sectarias.
6. Desmontar y superar décadas de violencia simbólica alienante.
7. Asegurar nuestra Independencia política, semántica y sintáctica.
8. Instaurar la Economía Política de la Producción Simbólica; planificar nuestras agendas temáticas internacional con base en las necesidades de la construcción del Socialismo.
9. Fundar una Escuela Internacionalista de Cuadros para la Comunicación Socialista. Desarrollar los géneros y estilos narrativos (e informativos) del Socialismo por prioridades de abajo a arriba.
10. Fundar un Centro de Investigación y Experimentación hacia los lenguajes nuevos. Estimular en todas sus posibilidades creadoras la propaganda de la organización revolucionaria. La construcción del Partido que no hemos conocido. La Propaganda como poética de la lucha capaz de narrar los mejores triunfos de la organización revolucionaria. La imaginación liberada como arma de la Revolución Socialista
11. Fundar un Sistema Internacional participativo para la Medición Cuantitativa y Evaluación Cualitativa. Comunicación Socialista de calidad en forma y contenido medibles desde los movimientos sociales y sus asesores. Impulsar de inmediato en el desarrollo metodológico de la crítica dialéctica.
12. Coincidir y organizarnos mejor que el enemigo de clase. Impulsar un Frente Único. Resolver tareas inmediatas de defensa simbólica. Ganar recursos y espacios. Democratización de todos los mass media. Acordemos una marcha de ideas revolucionarias y organizaciones unidas y aprendamos todos, desde abajo y para siempre, la dialéctica de la Comunicación que los trabajadores impulsan en su ascenso simbólico Revolucionario.
13. Un programa Político de Comunicación hacia el Socialismo que sepa diagnosticar y pronosticar, que se ayude con lo mejor de la ciencia y los mejores científicos militantes, que se ayude con los técnicos y que se ayude desde las prácticas directas creadoras, día a día, de experiencias magníficas… radios, televisoras, cinematográficas, editoriales… organicémonos como una fuerza que, tarde o temprano, será una sola en todo el mundo. No impongamos nuestras recetas, no dependamos de "las recetas". Aprendamos de las lecciones concretas de los pueblos, aprendamos desde abajo cómo se construye y se organiza una Revolución… aprendamos de lo mejor y ofrezcamos lo mejor que tengamos. No dictemos verdades de sabio o de burócrata… mejor ampliemos el diagnóstico, el debate, el pronóstico y la lucha contra la alienación.
Hay que luchar por el desarrollo político y cultural máximo de la clase trabajadora, impulsado permanentemente por la clase trabajadora misma, con todos sus recursos y ayudas mejores. Aprovecharse críticamente de todo lo mejor y avanzar desde ahí. Incluso, claro, con un partido que desde abajo sea capaz de entender su lugar en esta Guerra simbólica con fuerzas objetivas. "…para llevar adelante la cosa misma, es necesaria una transformación en masa de los hombres, que solo podrá conseguirse mediante un movimiento práctico, mediante una revolución; y que, por consiguiente, la revolución no es solo necesaria porque la clase dominante no puede ser derrocada de otro modo, sino también porque únicamente por medio de una revolución logrará la clase que derriba salir del cieno en que se hunde y volverse capaz de fundar la sociedad sobre nuevas bases". (La ideología alemana, Marx y Engels)
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A PROPOSITO DEL TERRORISMO MEDIATICO
Por Luis R Delgado J
Actualmente el Imperialismo (hoy Capitalismo Monopolista Transnacionalizado) desarrolla una ofensiva sin precedentes en la historia, con el fin de profundizar la explotación, la dominación y la subordinación de todos los pueblos del planeta. Esto lo ejecuta con el fin de reproducir a escala global las relaciones sociales capitalistas, extraer cada vez más plusvalía, destruir los capitales locales, establecer nuevos mercados para las mercancías y los capitales internacionales, explotar intensivamente los recursos naturales y humanos de todos los rincones de la Tierra.
Para lograr esto se vale de diversas armas económicas, políticas e ideológicas-culturales; éstas últimas las más sutiles y duraderas, la colonización de las conciencias, el vaciado de la subjetividad del explotado, procesos de aculturación y etnocidio son expresiones de dicha ofensiva simbólica.
En este sentido categorías como Pensamiento Único (Ramonet 2003) sintetizan esta cruda realidad de las nuevas formas de lucha de clases en la esfera de la cultura y la ideología.
Es aquí donde se inscribe la praxis del Terrorismo Comunicacional o Mediático, expresión acuñada en los últimos tiempos para definir el papel de los grandes monopolios internacionales de la información en la más reciente ofensiva del Imperialismo, con el fin de construir un Nuevo Orden Mundial post-soviético.
Ya hoy en Venezuela no es un secreto para los amplios sectores populares, que los Medios de Comunicación Privados expresan fielmente los intereses de sus enemigos de clase. Este conocimiento es producto de la experiencia concreta, el Golpe de Estado del 2002 y el Paro Petrolero 2002-2003, fueron claras y contundentes agresiones al Proceso Bolivariano, dirigidas fundamentalmente por las empresas privadas de la información (prensa, internet, radio y televisión).
Es a estas acciones a las cuales se ha dado la denominación de Terrorismo Mediático, que consisten en preparar a la opinión pública mediante un bombardeo propagandístico para que la misma acepte una realidad o planteamiento impuesto, en nuestro caso justificar la agresión y derrocamiento de Chávez por la defensa de los Derechos Humanos, la Democracia, la lucha contra el Narco-Terrorismo o cualquier otra patraña.
El Terrorismo Comunicacional es la primera fase de agresión en las denominadas Guerras de IV Generación. Por ejemplo, antes de darse las invasiones tanto a Afganistán como a Irak, fue desatada toda una campaña de desinformación, mentiras y calumnias para crear en la opinión internacional miedo, que posteriormente avalase la intervención bélica a estos pobres pueblos.
El Terrorismo Mediático oculta los verdaderos intereses del Imperialismo, por medio de la mentira y la apología, las victimas son transformadas en victimarios, creándose todo un esquema maniqueo donde se enfrentan las fuerzas del Bien y del Mal, he aquí una de las facetas de la enajenación ideológica.
Ciertamente esta forma de terrorismo no es novedosa, desde hace siglos las Ideologías y otras expresiones culturales se han usado para el mantenimiento de una Sociedad Opresora. Sin embargo, la expansión inusitada de los Medios de Comunicación e Información burgueses es un hecho bastante reciente gracias a la aparición del Satélite y la Fibra Óptica.
Que 1200 millones de personas se informen diariamente por medio de los servicios de CNN y 800 millones se informen gracias a la cadena FOX, nos indica que estamos en presencia de una férrea dictadura mediática imperial, capaz de hacer muchísimo daño en perjuicio de los pueblos.
Por esto, los pueblos deben levantarse, hacer frente al Terrorismo Mediático, es imprescindible la propagación de Medios Masivos Alternativos, la socialización de la propiedad de los principales medios de comunicación, de no ser así la democracia no pasará de ser una mera ficción, será mejor seguir hablando de democracias tuteladas y restringidas, burguesas.
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Estar más informados, ser más libres
El Che Guevara también enfrentó a los fundadores de la SIP
En carta enviada el 23 de mayo de 1959 al doctor Miguel Ángel Quevedo, entonces director de la revista Bohemia, el Che Guevara rebatió la campaña de infamias que a través de este medio adelantaba un redactor llamado Jules Dubois.
Dubois, era un periodista estadounidense, que en “sus ratos libres” también figuraba como agente de la CIA. Este individuo fue uno de los fundadores de la Sociedad Interamericana de Prensa y el edificio que ostenta esta organización en Miami, lleva su nombre, como homenaje imborrable.
A continuación les presentamos la carta firmada por el Comandante Ernesto Guevara a pocos meses del inicio de la Revolución Cubana:
La Habana, 23 de mayo de 1959.
Dr. Miguel Ángel Quevedo,
Director de la revista Bohemia
Ciudad
De mi consideración:
Esperando de su tradicional espíritu democrático, el respeto a las normas de libertad de prensa, le remito estas líneas de contestación al miserable gánster internacional que tiene el pomposo título de redactor de la página latinoamericana de la revista Bohemia.
No es mi intención defenderme de las falaces imputaciones y de la insidiosa puntualización de mi nacionalidad argentina; soy argentino y nunca renegaré de mi Patria de origen (si me perdona el atrevimiento histórico por la comparación, tampoco Máximo Gómez renunció a su Patria dominicana) pero me siento cubano, independientemente de las leyes que lo certifiquen o no, porque como cubano compartí los sacrificios de este pueblo en las horas de la lucha armada y comparto hoy sus esperanzas en la hora de las realizaciones. No soy comunista tampoco (si lo fuera, lo afirmaría a los cuatro vientos, como afirmo mi condición de luchador por las causas populares y reafirmo mi esperanza de que las armas del propio pueblo de cada país oprimido limpien de dictadorzuelos el panorama americano). Sucede que los amos de Jules Dubois, la United Fruti y otras compañías, fruteras, mineras, ganaderas, telefónicas o eléctricas, explotadoras del pueblo en una palabra, han ordenado desatar la clásica cortina de las mentiras asalariadas.
Que no se engañen los esclavos ni los amos: la palabra de Fidel Castro fue terminante, “si nos agraden le damos armas hasta al gato”. Es obvio, Sr. Dubois, que para darles armas al gato hay que enseñarlas a usar y no creo que encontrará usted o los otros esclavos que puedan venir a estas tierras un hato de corderos atemorizados; encontrará un pueblo vibrante y unido dispuesto a la lucha hasta más allá del último cartucho, como lo dijera nuestro Primer Ministro en su última comparecencia ante la prensa.
Los hombres de la Revolución, por encima de las divergencias tácticas que puedan existir en determinados momentos, están firmemente unidos y no valdrán insidias ni amenazas para separarlos en su único camino hacia la consecución de las grandes metas del pueblo de Cuba: Reforma Agraria, Reforma Arancelaria, Reforma Fiscal, cuya traducción es industrialización del país y su consecuencia última: mejoramiento del nivel de vida del pueblo, liberación nacional, dignidad internacional.
Reciba, Sr. Quevedo, las muestras de mi consideración, aunque no pueda felicitarle por el chacal disfrazado de cordero que dejó introducir en las páginas de su revista.
Ernesto Che Guevara
Comandante-Jefe del R.M.A."
A propósito del Terrorismo Mediático
Por Luis R Delgado J
Actualmente el Imperialismo (hoy Capitalismo Monopolista Transnacionalizado) desarrolla una ofensiva sin precedentes en la historia, con el fin de profundizar la explotación, la dominación y la subordinación de todos los pueblos del planeta. Esto lo ejecuta con el fin de reproducir a escala global las relaciones sociales capitalistas, extraer cada vez más plusvalía, destruir los capitales locales, establecer nuevos mercados para las mercancías y los capitales internacionales, explotar intensivamente los recursos naturales y humanos de todos los rincones de la Tierra.
Para lograr esto se vale de diversas armas económicas, políticas e ideológicas-culturales; éstas últimas las más sutiles y duraderas, la colonización de las conciencias, el vaciado de la subjetividad del explotado, procesos de aculturación y etnocidio son expresiones de dicha ofensiva simbólica.
En este sentido categorías como Pensamiento Único (Ramonet 2003) sintetizan esta cruda realidad de las nuevas formas de lucha de clases en la esfera de la cultura y la ideología.
Es aquí donde se inscribe la praxis del Terrorismo Comunicacional o Mediático, expresión acuñada en los últimos tiempos para definir el papel de los grandes monopolios internacionales de la información en la más reciente ofensiva del Imperialismo, con el fin de construir un Nuevo Orden Mundial post-soviético.
Ya hoy en Venezuela no es un secreto para los amplios sectores populares, que los Medios de Comunicación Privados expresan fielmente los intereses de sus enemigos de clase. Este conocimiento es producto de la experiencia concreta, el Golpe de Estado del 2002 y el Paro Petrolero 2002-2003, fueron claras y contundentes agresiones al Proceso Bolivariano, dirigidas fundamentalmente por las empresas privadas de la información (prensa, internet, radio y televisión).
Es a estas acciones a las cuales se ha dado la denominación de Terrorismo Mediático, que consisten en preparar a la opinión pública mediante un bombardeo propagandístico para que la misma acepte una realidad o planteamiento impuesto, en nuestro caso justificar la agresión y derrocamiento de Chávez por la defensa de los Derechos Humanos, la Democracia, la lucha contra el Narco-Terrorismo o cualquier otra patraña.
El Terrorismo Comunicacional es la primera fase de agresión en las denominadas Guerras de IV Generación. Por ejemplo, antes de darse las invasiones tanto a Afganistán como a Irak, fue desatada toda una campaña de desinformación, mentiras y calumnias para crear en la opinión internacional miedo, que posteriormente avalase la intervención bélica a estos pobres pueblos.
El Terrorismo Mediático oculta los verdaderos intereses del Imperialismo, por medio de la mentira y la apología, las victimas son transformadas en victimarios, creándose todo un esquema maniqueo donde se enfrentan las fuerzas del Bien y del Mal, he aquí una de las facetas de la enajenación ideológica.
Ciertamente esta forma de terrorismo no es novedosa, desde hace siglos las Ideologías y otras expresiones culturales se han usado para el mantenimiento de una Sociedad Opresora. Sin embargo, la expansión inusitada de los Medios de Comunicación e Información burgueses es un hecho bastante reciente gracias a la aparición del Satélite y la Fibra Óptica.
Que 1200 millones de personas se informen diariamente por medio de los servicios de CNN y 800 millones se informen gracias a la cadena FOX, nos indica que estamos en presencia de una férrea dictadura mediática imperial, capaz de hacer muchísimo daño en perjuicio de los pueblos.
Por esto, los pueblos deben levantarse, hacer frente al Terrorismo Mediático, es imprescindible la propagación de Medios Masivos Alternativos, de no ser así la democracia no pasará de ser una mera ficción, será mejor seguir hablando de democracias tuteladas y restringidas, burguesas.
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