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IMPORTANCIA HISTÓRICA DE LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE

Por Luis R Delgado J

Este 7 de noviembre se cumplió el 91 aniversario de la Revolución de Octubre, la Revolución Bolchevique, la conquista del Estado por el poder soviético, la gesta heroica del pueblo ruso y su Partido Comunista dirigido por Lenin, es decir, el acontecimiento más grande y valioso del siglo XX, por sus aportes, sus contribuciones, y por sus victorias, en lo social, lo político, lo económico, lo militar, lo tecnológico y muchos elementos más, que significaron un gigantesco paso adelante para la humanidad en su conjunto. El Octubre Rojo (conocido así porque de acuerdo al calendario juliano utilizado en la Rusia ortodoxa las acciones se desarrollaron el 25 de octubre, pese a que en Occidente la fecha de acuerdo al calendario gregoriano fue el 7 de noviembre) tuvo como resultado la conformación del primer Estado Proletario de la historia, la primera acción exitosa y mantenida en el tiempo (La Comuna de Paris en 1871 fue el primer ensayo) de toma del poder por parte de la clase obrera, apoyada por el campesinado. Por lo cual millones de comunistas y revolucionarios conmemoran esta importantísima fecha para la humanidad, hoy todavía es poco el tiempo transcurrido para valorar plenamente sin prejuicio y sentido crítico el papel jugado por la Unión Soviética.

Para muchos este acontecimiento marca el trazo fundamental, de lo que será el debate y la lucha histórica fundamental, en la cual se involucrará toda la humanidad durante el siglo XX y lo que va del XXI, la lucha entre el Capitalismo en su fase imperialista, contra las clases oprimidas y explotadas por el mismo, las cuales buscan la conquista de la Liberación Nacional, y la construcción del Socialismo. En este orden, para tener una idea clara acerca de la significación histórica de este hecho revolucionario, basta decir que las concesiones de la burguesía al potente movimiento obrero europeo mediante fuertes Estados de Bienestar, son sólo algunos de los elementos de trascendental importancia que fueron posibles gracias al influjo de las conquistas y la fortaleza del Estado Soviético. Ya que como afirma Narciso Isa Conde la existencia de la URSS “Obligó al capitalismo desarrollado a reformarse y a conceder reivindicaciones económicas, sociales, culturales y políticas de gran significación para los trabajadores y los pueblos”… y “En Europa lo forzó a incorporar conquistas propias de los movimientos sociales (auge de la socialdemocracia y del llamado Estado de Bienestar)”.

Por otro lado la URSS soportó bajo sus hombros un 70 % de los costos humanos y materiales de la II Guerra Mundial sacrificando a 29 millones de sus mejores hijos e hijas, aportando enormemente a la derrota del Nazi Fascismo, mediante la liberación de diversas naciones como Polonia, Alemania Oriental, la antigua Checoslovaquia, Hungría, Bulgaria, Rumania, el norte de China (Manchuria) entre otros. A todas estas sin lugar a dudas “aportó más que ninguna otra fuerza mundial a la derrota del fascismo, aunque no supo superar sus limitaciones ni las trabas de su propio modelo bajo el influjo optimista provocado por esa gran victoria” (Isa Conde).

En otro orden la URSS jugó un papel de primerisima importancia contribuyendo “al desmantelamiento del sistema colonial”… y estimulando “los procesos de independencia y autodeterminación de los pueblos”, hay que tener en cuenta que bajo el contexto de la Guerra Fría la URSS influía bajo dos aspectos claves en la arena internacional, por un lado fue un financista solidario de los diversos movimientos de liberación nacional existentes a lo largo del Mundo Dependiente, millones de armas, de logística, asesoramiento técnico y militar eran dados de forma desinteresada y en muchas casos gratuitas a movimientos en el África, Asia, el conflicto entre los Árabes y el Sionismo, etc. Por otro lado La URSS constituía una presión internacional para el Imperialismo, quien se veía en la necesidad de ceder a ciertas reivindicaciones anticolonialistas para frenar el avance internacional del Comunismo y modernizar sus formas de dominación; en varias ocasiones Fidel no dudo en reconocer que las armas dotadas por la URSS fueron la condición material para la defensa exitosa de la Revolución Cubana, empezando por la victoria de Playa Girón.

Otro aspecto a resaltar es que la URSS estableció “términos de intercambio con países subdesarrollados del Tercer Mundo que bien podrían servir para diseñar normas más justas en el orden económico internacional”, tan solo un ejemplo, mientras el imperialismo norteamericano impuso un Bloqueo Económico genocida al pueblo cubano cerca del 80% del comercio internacional de la isla caribeña se daba con los países socialistas de Europa Oriental, hecho que nos permite entender el trauma sufrido por el pueblo cubano conocido como Periodo Especial, desencadenado a raíz del desplome soviético.

En este sentido también la existencia de la URSS jugó un papel determinante en la construcción de otras experiencias socialistas (China, Vietnam, Cuba, Corea, Yugoslavia, Bulgaria, etc.), “contribuyendo a la heroica Revolución China, al proceso revolucionario coreano, a la victoria de Vietnam y a la defensa de la heroica Revolución Cubana; hechos puntuales en el camino hacia el imperio de la justicia en las relaciones mundiales”, esto no hay que jamás olvidarlo, porque muchas veces se pretenden estudiar estos procesos como hechos aislados y muy particulares. No debe haber duda en el hecho que de no existir el Estado Soviético no hubiese existido el contexto internacional y la logística necesaria parea que estos procesos socialistas en diversos países se extendieran en el tiempo.

En fin la existencia del Estado Soviético garantizó “la paz mundial, bloqueó la guerra termonuclear y evitó un grado mayor de agresiones militares e imposiciones políticas norteamericanas”. Quien puede negar viendo hoy el escenario global donde los norteamericanos han llenado de bases militares el mundo entero, ha llevado a cabo en los últimos 15 años mas de cinco Guerras de Agresión, que la URSS era un muro de contención poderosos para el avance del imperialismo.

Por esta razón, cuando hoy los venezolanos, y entre ellos los comunistas luchamos día a día para consolidar y profundizar las conquistas de la Revolución Bolivariana, debemos recordar estos hechos gloriosos, para seguir el ejemplo de un pueblo y un partido, que en medio de una coyuntura sumamente compleja y dramática, como era la situación rusa durante el retiro de la I Guerra Mundial, supo aprovechar bajo la brillante y audaz conducción de Lenin, la oportunidad para derrotar y derribar el poderoso régimen opresor del zarismo y de la burguesía nacional subordinada al imperialismo, para así iniciar el primer camino transitado al socialismo. Seguir este ejemplo, es valorar esta gesta llena de heroísmo, es aprender de los aciertos y de los errores cometidos durante esa hermosa experiencia que fue la existencia de URSS por más de 70 años. Pero sobre todo, lo que más debemos de tomar en cuenta para ser vigilantes y participes en la construcción, en la profundización de los cambios que se están llevando a cabo en nuestro país, es que los procesos revolucionarios pueden ser reversibles, el futuro no es un ente metafísico predeterminado, es una construcción histórica en el fragor de la lucha de clases, estemos pendientes de esto, para salir victoriosos en este combate por la vida.

Lenin ejemplo para los revolucionarios del mundo


Por Luis R Delgado J

Este 22 de abril se cumple el 138 aniversario del natalicio del maestro y gran organizador del movimiento obrero internacional Vladimir Ilich Ulianov “Lenin”, motivo por el cual hoy festejan todos los comunistas y revolucionarios del mundo. Este dirigente considerado por muchos como el hombre más grande del siglo XX, fue quien dirigió la primera revolución socialista (obrero-campesina) exitosa de la historia, fue el fundador de la URSS, expresión supranacional del poder soviético.

De las ruinas de la II Internacional Socialdemócrata reformista y reaccionaria creó la III Internacional Comunista, forjadora de los combativos Partidos Comunistas que con su sangre y sacrificio, llevaron a feliz término revoluciones y procesos de Liberación Nacional y hoy en algunos casos prosiguen la construcción del Socialismo. Todos estos hechos demuestran la grandeza de Lenin como dirigente político revolucionario, sin embargo, en todo momento su incesante actividad de líder iba sustentada y acompañada de una permanente actividad teórica, que le permitió desarrollar y profundizar diversos estudios legados por la teoría construida por Marx y Engels.

Es sabido que Lenin tomando en consideración la realidad siempre presente de la encarnizada Lucha de Clases en el seno de las sociedades capitalistas, la historia de las organizaciones obreras del siglo XIX, la realidad política difícil de la Rusia zarista, y algunas premisas estudiadas por Marx y Engels, creó la Teoría del Partido del Nuevo Tipo, Partido de Cuadros, es decir, revolucionarios profesionales; la estructuración de una organización de organizaciones, donde rigiese el principio organizativo dialéctico del Centralismo-Democrático, en fin lo que se conoce como la concepción Bolchevique del partido elaborada fundamentalmente en el trabajo muy conocido Que Hacer (1902).

Esta concepción organizativa revolucionaria surgió fundamentalmente para dotar al proletariado de una vanguardia capaz de hacer la revolución comunista, ya que por un lado Lenin consideró que la conciencia espontánea de la clase obrera solo era capaz de construir la organización sindical, elemento necesario pero solo capaz de luchar por objetivos corporativos y reivindicativos incapaces de traspasar el horizonte capitalista, y por otro lado los partidos obreros de masas socialdemócratas, no tenían la fortaleza suficiente para dirigir la revolución, por ser propensos al reformismo, el oportunismo y el cretinismo parlamentario, e incapaces de combinar adecuadamente todas las formas de lucha (sobre todo la insurrección) necesarias para destruir el sistema capitalista, y construir el Comunismo (mediante un periodo de intensa lucha de clases y parto histórico, el Socialismo).

Por otro lado algunos revolucionarios han catalogado al Leninismo, como el marxismo de la era imperialista del capitalismo, esto se debe a que Lenin explicó de forma insuperable las características fundamentales de la fase monopólica del capitalismo iniciada a finales del siglo XIX. Para Lenin esta fase se caracteriza por la conformación de enormes monopolios y carteles, la fusión del Capital Industrial y el Capital Bancario para la conformación del Capital Financiero, todo lo cual dio al traste a la Fase de Libre Concurrencia del Capital, e inició la exportación masiva de capitales, con sus respectivas relaciones sociales de explotación, de las metrópolis desarrolladas a la periferia empobrecida y sometida.

Este análisis le permitió a Lenin entender la importancia de la defensa de la soberanía de las naciones frente a cualquier forma de colonialismo (como expresión internacionalizada de la Lucha de Clases), el potencial revolucionario de los países atrasados y sometidos, partiendo de la posibilidad de la ruptura del eslabón más débil de la cadena imperialista, siendo esto lo que le permite impulsar la revolución socialista en Rusia antes que esta triunfe en la Europa Occidental capitalista desarrollada. Por esta razón Lenin no es solo inspirador de las revoluciones de carácter socialista registradas en el siglo XX, sino que a su vez ideólogo para los distintos procesos de Liberación Nacional ocurridos en la historia mundial contemporánea.

Estas son algunas de las razones por las cuales debemos reivindicar permanentemente la obra y legado de Lenin, como tesoro invalorable para las luchas que día a día libran la Clase Obrera y los pueblos de la Tierra. Siendo a su vez esto la causa de que Lenin como dijera Nestor Koham es indigerible para el sistema, mientras a Marx lo han tratado de encasillar en la figura de un gigante intelectual a secas, Gramsci lo han edulcorado hasta convertirlo en casi un socialdemócrata, o al Che lo han tratado de convertir en icono pop juvenil, esto no lo han podido hacer contra el líder bolchevique, porque él expresó como ningún otro la negatividad revolucionaria absoluta frente al capitalismo, y cualquier tendencia que en el seno del movimiento obrero le haga el juego.

Por esto y mucho más, Lenin vive en el seno de las luchas de nuestros pueblos y es ejemplo primerísimo para todos los revolucionarios del mundo.

Hablar de revolución, necesariamente es hablar de la revolución bolchevique

Por: Sergio Gil.

Sin duda que el siglo XX y el siglo XXI que nos ha tocado vivir definitivamente han estado tejidos sobre grandes procesos sociales levantados por las masas proletarias de los pueblos, épocas de estallidos contundentes que merecen con gloria el puesto que les ha colocado la historia como experiencias de la ardua lucha revolucionaria legada por los pueblos en alza contra el capitalismo y el imperialismo. Teniendo un comienzo con cuatro revoluciones en lugares que el grandioso Karl Marx había profetizado donde podrían desarrollarse atropellados y desesperados pasos para la liberación y transformación total del Estado de acuerdo a sus condiciones y realidades sociales, estamos hablando de países que se encontraban en el atraso, básicamente agrícolas y rurales, sin casi clase trabajadora y poblaciones eminentemente analfabetas; y por lo tanto estos pueblos fueron reacios a proclamas, tesis y panfletos que imponían las religiones y las secuelas de las ultimas monarquías y dictaduras. Nos referimos por supuesto a los movimientos telúrico-sociales que afectaron a la sociedad generando las revoluciones en México (1910), China (1911), Rusia (1917), como también Cuba (1959).

Esas revoluciones generaron en su momento las más grandes expectativas para la humanidad. Las revueltas que se llevaron a cabo por los bastiones de mujeres y hombres conscientes de cambiar el mundo a través de los medios posibles, elevando la sublevación de las fuerzas populares, empleando la forma mas próxima de toda revolución, cual es, el de las armas, el de abrir fuego contra el injusto modo de producción por la conquista de la liberación sobre la agresión reaccionaria de la burguesía y el imperialismo. Superando las contradicciones políticas internas esas que son naturales que estén presente en todo proceso revolucionario pero cual solo el pueblo, la clase mas sentida por la opresión debe adelantarse y tomar a cargo las riendas de dirección por encima de los intereses individuales del núcleo burgués y sus atomizados vicios, en el momento en que la convicción, el análisis, la metodología y la conciencia revolucionaria, alza los mas sólidos principios revolucionarios convirtiéndola en una sola fuerza política como instrumento de vanguardia, es difícil que la reacción pueda derrumbar a una revolución. Pues romper contra estos regímenes establecidos para las revoluciones se hace sostenidamente inevitable en cualquier momento de la travesía expuesta en la agudización de la lucha de clases y su atenuante violencia desarrollista, interpretando su desenvolvimiento sea de manera rápida, lenta, llevada en etapas y al fin de su profundidad, sea este el caso que lo amerité, tiene por objetivo desbaratar y destruir los regímenes injustos y opresivos, en función de crear sociedades más humanas y sensibles.

Recordando que hace cien años las diversas revoluciones del siglo XX estaban de frente contra la furia desatada por las potencias nacionales conformadas en los bloques de poder imperialista, (el capitalismo más acabado rebelado como fuerza integral) para el apoderamiento del mundo. Existiendo la necesidad de las revoluciones, del despertar de los pueblos, de sus masas explotadas que dieran el revés capaz de cambiar la historia de guerra que sometía a la sociedad mundial con la implosión de la I Guerra y la II Guerra Mundial.

La revolución mexicana armada que lucho incansablemente, resistiendo junto al movimiento obrero, campesino y anarquista contra la dictadura de Porfirio Díaz y la seguidilla de traidores apatridas, lacayos que le cedieron durante la revolución; pues muy bien guiados bajo el dominio imperialista de Estados Unidos, no encontró resolver las formulas que presentaban las contradicciones en muchos frentes políticos, sociales y los enclaves leguleyos que imprimían los gringos astutamente con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, terminaron por cerrarle la rebeldía al ejército del General Emiliano Zapata y Francisco “Pancho” Villa.

La revolución China que derrocó a la corrupta dinastía menchù que había gobernado al imperio del centro por varios siglos fueron totalmente destruidos, implantándose la proclamación de la republica en 1911 contó con su pronto final que demostró plenamente que era impracticable el proyecto de una revolución burguesa en China. Esto se debía a que China ya vivía en la época del imperialismo y era un país oprimido por éste, y a que el enemigo principal de la revolución era precisamente el poderoso imperialismo internacional. La Revolución de 1911 y las sucesivas luchas desatadas a continuación para salvarla del fracaso fueron derrotadas principalmente por los caudillos militares, que gozaban del pleno apoyo de los imperialistas. Como enseñó Lenin, “en la época del imperialismo, una nación oprimida no puede conseguir la auténtica libertad sin una serie de revoluciones”. Evidentemente, con el fin de vencer al imperialismo, es imperativo movilizar en forma amplia y profunda a las masas populares y llevar a cabo una prolongada lucha revolucionaria. Semejante responsabilidad de dirección está decididamente más allá de la capacidad de la burguesía, y únicamente el proletariado es capaz de asumirla. El camarada Mao Zedong dijo: Excepto la clase obrera, “en la época del imperialismo, ninguna otra clase en ningún país puede conducir una verdadera revolución a la victoria.” Dijo además: “¿Por qué terminaron en el fracaso los cuarenta años de actividad revolucionaria de Sun Yat-sen? Porque en la época del imperialismo, la pequeña burguesía y la burguesía nacional no pueden conducir ninguna revolución verdadera a la victoria.” Siguiéndole casi cuatro décadas de anarquía, guerra civil e invasiones extranjeras; un período de desintegración que sólo termino con el triunfo definitivo de los comunistas teniendo al frente de la dirección al gran timonel Mao Zedong, en octubre de 1949.

La Gran Revolución Socialista de Octubre, la revolución bolchevique, cual se desarrollo bajo el calendario juliano vigente en la Rusia zarista, fue abolido por la revolución para situarse en el calendario gregoriano, incorporado al siguiente año en 1918; luego que el 25 de Octubre de 1917, el líder bolchevique, Vladimir Lenin, dirigió el alzamiento en Petrogrado, la entonces capital de Rusia, contra el gobierno provisional de los mencheviques liderizado por Alexander Kerensky.

La insurrección del asalto al Palacio de Invierno, acción dirigida por el camarada Vladimir Antonov tras un disparo de salva desde el crucero Aurora hacia el exterior del Palacio, define la toma por completo del poder, la madrugada del 7 de Noviembre, fecha con la que se conmemora oficialmente la revolución en la actual Rusia neoliberal.

Fue una hazaña previamente organizada en el I Congreso de los bolcheviques, trabajada y discutida sobre las bases sociales del pueblo ruso, agotado del régimen zarista, trazaban las líneas políticas y organizativas para aplastar la opresión del imperio zarista, cuales muy bien conocían del hecho creciente que motivaba a todas las fuerzas proletarias del pueblo ruso. Concretándose en su II Congreso de los Soviet. Demostrándole que la organización de las masas del pueblo podían en cualquier momento derrocar al oprobioso zarismo, inevitablemente se concreto dicha acción para llevar al triunfo los intereses de liberación nacional y construcción del socialismo de las mayorías, los (bolcheviques). Proclamándose consigo la revolución, la instalación de un Consejo de Comisarios Populares que convocaría de inmediato una Asamblea Constituyente y esta anunciaría los (Decretos de Paz y de Tierra).

El Decreto de Tierra, ratifico las acciones emprendidas por los campesinos en el apoderamiento de las tierras que poseía la aristocracia rusa y los kulaks, otorgándole tierras para el trabajador campesino. Así mismo se conformaron en una amplia y fuerte alianza obrero-campesina, cual inscribió para siempre al movimiento revolucionario comunista los instrumentos de trabajo de los trabajadores del campo y de las fábricas, cruzados como una sola fuerza emancipadora de la transformación social de las clases, expresados en la hoz y el martillo entrelazados, como los símbolos universales que identifican al movimiento obrero, trabajador del mundo que lucha contra la explotación patronal, las reivindicaciones laborales y la liberación definitiva de la sociedad y la humanidad.

Es preciso destacar el carácter de la revolución rusa, esta siempre fue intensamente dirigida en la perspectiva de la teoría socialista. Donde la organización de las masas trabajadoras estaban afinadas al unísono de la dirección del Partido (CCCP), hecho que se llevo el tiempo que le correspondió al debate, discusión y participación amplia de todas las corrientes de pensamiento filosófico-político para la construcción cohesionada de los cuadros mas elevados y capaces, convencidos de cambiar el modo de producción capitalista y hacerlo no de una cúpula explotadora, si no de todo el pueblo, adquiriendo conciencia de clase, pasando a ser, el real Poder de transformación social del Estado y la sociedad de justicia y equidad, profundizando el desarrollo tecnológico industrial y científico, potenciando el conocimiento en todos los campos de la ciencia, abriendo los portales a la independencia de la producción.

No queda duda alguna que la URSS, es ejemplo formidable de las revoluciones construidas por los pueblos en estos últimos tiempos de subversión del orden establecido por la clase burguesa, teniendo como todo proceso sus errores, fallas, debilidades y aciertos, de alguna forma y manera ha servido para tomar de ella sus mejores experiencias y ejemplos para pasar a convertirlas en creación de nuestras realidades concretas que nos presenta el desarrollo concreto de hoy frente a las adversidades bestiales cuales promueve el imperialismo en nuestros pueblos de Latinoamérica, el Caribe y el mundo que resisten los oprobiosos embates del imperialismo.

La Revolución Bolivariana tiene que ser parte de las experiencias históricas de las revoluciones anteriores, aprender de ellas, sacar el mejor provecho de los saltos teóricos-prácticos cuantitativos y cualitativos que produjeron la organización de los trabajadores y el alcance desarrollado en los diferentes frentes de producción del campo y la industria, el desarrollo científico- tecnológico. Pero sobre todo en la formación integral, humanista, pedagógica e intelectual en las disciplinas de la educación, la cultura, las artes y la adquisición de la conciencia de clase, del aprestamiento desinteresado del internacionalismo proletario y la solidaridad con los pueblos en lucha contra el imperialismo y la instauración de la liberación nacional y el socialismo única salida para la salvación de la humanidad y el futuro de las nuevas generaciones.

¡Stalin renace del Pueblo! y los Mencheviques renacen de las porquerías

Por: Argisay Molina

El último artículo publicado en nuestro blog trataba acerca un fenómeno en la ex Unión Soviética, no es otra cosa que es el retorno del camarada Stalin, un retorno por todo lo alto, es el retorno de uno de los más grandes bolcheviques, es el retorno de uno de los más grandes marxistas-leninistas de la historia comunista , pero Stalin siempre estuvo allí solo que la burguesía, los sectores reformistas y los mencheviques trataron de ocultarlo con una nube de mentiras oscuras y es en este instante del palpitar de la historia convulsionada del mundo capitalista, en el que él vuelve. Es ahora cuando Stalin regresa de la mano del pueblo que lo vio nacer, y que lo acompaño en las innumerables luchas del comunismo. Gloria al camarada Stalin que junto al pueblo soviético salvo al mundo entero de la amenaza Nazi, gloria al camarada Stalin infinito estudioso de la dialéctica materialista.

El camarada Stalin decía que Lenin resucitó, efectivamente, el contenido revolucionario del marxismo, enterrado por los oportunistas de la II Internacional. Pero esto no es más que un algo de verdad. La verdad entera del leninismo es que no sólo hizo renacer el marxismo, sino que dio un paso adelante, prosiguiendo el desarrollo del marxismo bajo las nuevas condiciones del capitalismo y de la lucha de clase del proletariado”.

Este pensamiento es solo un afirmante de la sólida condición revolucionaria del camarada Stalin, muchos reformistas y mencheviques dirán que Stalin combatía a los reformistas y mencheviques porque era un dogmático, son solo pamplinas esas acusaciones de reformistas, socialdemócratas y mencheviques, la verdad de este asunto es que el camarada Stalin era un leninista consecuente.

Los reformistas siempre han tratado de desfigurar el pensamiento marxista-leninista. Esos reformistas pertenecen a las filas del menchevismo y por su puesto son fieles cuidadores de los intereses de la burguesía y fieles farsantes a la clase obrera. Estos mencheviques no son solo exclusivos de Rusia o Europa sino que se han esparcido por el mundo entero en pequeños y minúsculos grupos, en nuestra patria Venezuela también están estos mencheviques, camuflados entre los comunistas, camuflados entre la clase obrera.

En estos tiempos de revolución en la patria de Bolívar, los mencheviques se han mostrado con todo descaro, a su vez se han establecidos en grandes hoteles capitalinos que son pagados por el estado y sus grandes farras son también pagadas por la administración pública, estos objetos del capitalismo se hacen llamar “revolucionarios”, “socialistas” y hasta “comunistas”, pero esto es simplemente “el menchevismo del siglo XXI” y son estas personas la que alimentan la vorágine burócrata del estado burgués, son estas personas quienes mantienen con vida, las viejas maneras de hacer política, dividiendo al movimiento revolucionarios en pequeñas sectas seguidoras de un hombre y no de ideas, las maneras implantadas y practicadas por AD y COPEI. Nosotros los jóvenes revolucionarios verdaderamente comunistas debemos combatir estas viciosas prácticas pequeño burguesas que se dan en el seno de nuestra revolución.

Es aún más grave cuando esos sujetos que se hacen llamar “comunistas, marxistas-leninistas” caen estas prácticas tristes y reformistas.

Retomando la cita anterior del camarada Stalin dice que Lenin resucito el contenido revolucionario del marxismo, nosotros los que nos denominamos marxistas-leninistas no somos reformistas y mucho menos practicantes de vicios pequeños burgueses, en conclusión no somos mencheviques.

¡Firmes con la Revolución Bolivariana, y su Comandante en Jefe!